físicamente confortable

diagrama del confort térmico

En otra ocasión ya hablamos del tema pared fria o caliente, del punto de confort. Ahora vamos a ampliar la mirada al PORQUE del aislamiento térmico. Sirve para gastar menos en calefacción, claro, pero además nos asegura un espacio vital saludable y de confort.

Miremos un clásico: la pared exterior es de 24 cm de ladrillo y 1,5 cm de mortero y en la fachada exterior y dentro tiene 1,5 cm de yeso. Con una temperatura/humedad relativa exterior de 0ºC/80% y una interior de 20ºC/50% la temperatura de superficie (del yeso) es de unos 12ºC, que no es agradable (según el diagrama de arriba debería tener entre 15 y 23ºC para sentirnos confortables). Pero no habrá humedades por no tocar la curva azul del punto de rocío a la curva de la temperatura o – que es lo mismo – no llegar a ser la pared en ningún momento tan fría como para formarse rocío o condensación:

curva de temperatura en muro exterior sin aislamiento térmico

La cosa cambia si aumenta la humedad relativa al interior tan solo un 10% (es fácil que se produzca en la cocina, el dormitorio, el baño): con 0ºC/80% al exterior y 20ºC/60% al interior (condiciones para los casos 2 a 4) sí habrá humedades, en este caso en toda la capa del yeso (malo porque el yeso atrapa la humedad). Nos queda ventilar a tiempo para evitar que se forme moho:

curva de temperatura en muro exterior sin aislamiento térmico y humedades por condensación

En el tercer caso hemos podido aislar el muro por el exterior (es accesible, no tenemos problemos con ventanas y otros elementos existentes); la curva de rocío está lejos de la de la temperatura y no se forma condensación en ninguna capa de la construcción y la temperatura interior de superficie (yeso) es de 17ºC.

curva de temperatura en muro exterior con aislamiento térmico exterior y sin humedades por condensación

En este último caso hemos aislado el muro por su cara interior, desde la habitación, porque es más fácil y económico. Tenemos la misma temperatura en el acabado interior – 17ºC – solo que ya no es yeso si no arcilla sobre un aislamiento de fibra de madera. Ambos materiales permiten la difusión de vapor: una eventual condensación sería transportada por el camino más corto a la superficie, es decir se secaría.

temperatura-curva-aislamiento-interior

Si además nos decidimos por un sistema de muro o pared radiante, esta última capa de arcilla lleva los tubos con agua caliente que nos dejan la temperatura de superficie a unos muy agradables 20…25ºC, el confort térmico es máximo y nos permite bajar la temperatura del aire a 18..19ºC lo que significa un ahorro extra al que ya hemos conseguido con el aislamiento.

A %d blogueros les gusta esto: