contra-/ventanas

Las grandes ventanas del Eixample de Barcelona – y en muchos otros barrios – son tradicionalmente de madera que era – y es – el material más versátil y más noble. Para protegerlo, antaño no había tantas opciones como hoy y por eso fue pintado, a menudo de un color verdoso, un tono RAL de la serie 6000. También muchas contraventanas (pórticos, mallorquinas) continuan siendo de madera y verdes hoy en día. Las antiguas balconeras han sobrevivido más de 100 años en muchos casos, también por ser bien protegidas por su contraventanas.

   

 

 

 

 

 

 

 

Por falta de interés o de medios o simplemente por modas contrarias otras muchas ventanas no han recibido el cuidado que necesitaban. Han ido desgradándose y desapareciendo paulatinamente en las últimas décadas. Eran más baratas las carpinterias de aluminio y PVC, ¡y baratas en sus prestaciones! Además – todo hay que decirlo – contabamos con escasas opciones de carpintería de madera de calidad en la época. Con ello han ido menguando las formas y los colores típicos de las fachadas.

Hoy somos capaces de devolver los colores deseados a las viviendas y a las fachadas, podemos tener tonos claros y modernos en la cara interior de la carpintería y al mismo tiempo ese verde de toda la vida en el exterior. Podemos tener lucernarios, travesaños y molduras sin renunciar a las prestaciones obligadas de hoy, el aislamiento térmico y acústico, y con ello el confort.

Y por supuesto hace falta reparar o – si no hay otra – colocar nuevas contraventanas de madera para volver a lucir un conjunto tan típico y funcional.