precios

Un aspecto de primer interés es el marco económico de las instalaciones. Lo vamos a tratar con el ejemplo de la pared radiante, aunque también vale para el techo y el suelo radiante y las demás instalaciones para mejorar el confort: materiales y carpinterías aislantes. Veremos que – siguiendo unos sencillos pasos – llegaremos rápido a una valoración que nos permita hacer previsiones.

¿Cuánto cuesta una pared radiante?

Una instalación radiante puede costar… lo mismo que un vehículo

Poco preciso, ¿verdad? Claro, una respuesta válida no puede darse sin acotar las preferencias. Antes del ¿Cuánto? está el ¿Qué? Para poner precio a un proyecto debemos definir su finalidad: ¿Para qué y para dónde, con qué tamaño y con qué prestaciones nos interesa cotizar?

Pared Radiante Suelo Radiante Barcelona

Y si nos fijamos: en la balanza no solo está el coste inicial; cuentan también los consumos de las próximas décadas y el coste medioambiental (que pronto olvidamos).

Para limitar todos los costes y gastos a lo realmente necesario hace falta un pequeño análisis inicial. Prevenimos así el derroche o – dicho con el símil de antes – no gastamos en un SUV para trayectos urbanos donde un pequeño utilitario (o una buena bici eléctrica) nos puede valer.

¿Ya conoces el funcionamiento y las ventajas de la pared radiante?

El precio correcto

La envergadura de una instalación radiante – de una pared radiante y también de un suelo o techo radiante – depende de varios factores:

  1. la demanda: calor o frío que tiene que aportar la instalación para ofrecer el pleno confort
  2. el sistema (de agua o eléctrico, con su temperatura de funcionamiento)
  3. el uso del espacio y las preferencias personales
  4. las condiciones de la obra (su ubicación, tamaño, etc.)

A su vez la demanda depende del clima y de calidad de la construcción, el sistema se elige en función del tipo y el coste de la energía disponible. El uso se va afinando con el proyecto y puede cambiar, al igual que algunas condiciones de la obra. ¿Suena complicado? No lo es, si vamos

Paso por paso

Todo lo anterior indica un proceso que se comprende mejor siguiendo unos sencillos pasos que presentamos a continuación y que os permiten obtener con la máxima celeridad y eficacia el mejor resultado.

El precio rápido

Al igual que lo barato suele salir caro, los atajos no siempre convienen…

¿Podemos saltarnos algún paso?
Sí, podemos ofertar e instalar lo que se nos pida. Pero pensamos que no tiene sentido sobredimensionar una instalación para generar sobrecostes en todos los aspectos ni invertir en algo que no cumplira plenamente su función.

¿Cómo empieza todo? ¡Estimando!
El primer paso es casi siempre la estimación o el pre-cálculo de la demanda de calor. Es básico conocer – aunque sea aproximado – la cantidad de energía que tiene que aportar la caldera o aerotermia y emitir la instalación radiante. Acotando la demanda podemos saber la superficie radiante y el coste en función del sistema.

Los primeros valores serán estimados pero nos dan una buena base para aceptar o descartar rápidamente una propuesta. Si encajan los números iniciales, se van afinando hasta llegar al escenario óptimo.

¿Quieres ahorrar y ganar en confort?

Comparación de precios

Sin haber calculado nada aún, podemos afirmar que el coste inicial de una instalación radiante es mayor que de unos calefactores convencionales, mientras el gasto energético durante su vida útil será menor.

Para espacios bien aislados, el coste inicial de una pared radiante es menor que de un suelo radiante ya que este último siempre cubre la totalidad de la superficie mientras un sistema en pared solo usa la estrictamente necesaria.

Tu precio personalizado

Aquí podrás hacer una estimación de la superficie en pared:

Luego sabrás el rango de costes del material necesario para cubrir esta superficie. ¿Empezamos?

¿Eres profesional del sector y necesitas una oferta para un material ya definido?