instalamos lo justo y necesario

calcular para dimensionar

Para que un trabajo dé el resultado deseado, para que una instalación, por ejemplo, proporcione el confort necesario y para asegurar la eficiencia de los recursos, tendremos que dimensionar correctamente. En nuestro caso quiere decir: tomar decisiones técnicas sobre cómo y cuánto aislar, instalar o climatizar; y para ello debemos conocer las características de paredes, ventanas, suelos y techos y cuantificar la energía que pasa por cada elemento y que hay que reponer.

estimación vs. cálculo

Es habitual empezar con una estimación o un pre-cálculo para tener una idea aproximada del alcance del proyecto. Luego, sin duda, interesa verificar esa idea con un cálculo.

Cuanto más exacto sea el cálculo, menos márgen de error tendremos que conceder a nuestra decisión sobre materiales, la potencia del equipo de calefacción o del sistema radiante.

pre-cálculo (estimación a ojo)
gasto energético máximo
cálculo simple
ahorro en gasto energético
cálculo certificado
buen ahorro en gasto energético

Recomendamos la inversión en el análisis y el cálculo, para cualquier sistema de generación (bomba, caldera) y distribución. Es un gasto inicial reducido (aprox. 1-3 % del proyecto) que conlleva un ahorro instantáneo en instalación y a largo plazo un enorme ahorro en gastos y costes.

Podemos resumir:

↑ mayor inversión análisis + cálculo =

↓ menor gasto instalación + energía =

↓ menores costes ambientales, económicos y sociales

cálculo carga térmica

Ya sabemos porqué es recomendable calcular y no fiarse del «ojímetro» del instalador; veamos ahora cómo hacerlo, cuáles son las opciones para definir cuánto hay que calentar en invierno (o refrigerar en verano).

carga = demanda = potencia térmica?

Para dimensionar una calefacción doméstica podemos decir que los tres valores son iguales. En proyectos más grandes o de refrigeración hay que diferenciar.

En el pasado alguna vez nos hemos saltado este paso confiando en el «ojímetro» como única herramienta para cuantificar: se decidía a ojo la dimensión de la instalación, en parte justificable porque todos los edificios estaban igual de mal aislados.

Como hoy en día el aislamiento térmico varia de casa en casa, vale la pena dedicar un momento al cálculo de la carga térmica para ajustar la instalación a lo necesario.

Todo lo que emite calor dentro de un espacio – ya sea vivienda, oficina, restaurante etc. – contribuye a esta carga térmica interior.

Las personas (en función de su actividad física), los electrodomésticos, la iluminación y otras fuentes aportan calor y – naturalmente la calefacción.

Puede haber una aportación exterior solar a tener en cuenta y otra negativa en verano si disponemos de un sistema de refrigeración.

La demanda está definida por el nivel de confort térmico que buscamos, lo que nos «pide el cuerpo» en términos de bienestar y salud. Se expresa en W o kW para demandas absolutas o en W/m2 si hablamos de demandas relativas a una superficie.

Si es positiva – de calefacción – será equivalente a la carga térmica porque frente a la calefacción, las demás fuentes de calor serán insignificantes en la mayoría de los casos.

La demanda negativa – de refrigeración – sí debe considerar siempre el impacto solar y las fuentes internas de uso.

Finalmente, la potencia – igual que la carga y la demanda se expresa en W o kW y define la «fuerza» de la maquinaria que se  instalará para cubrir la demanda de calor o frío calculada. (Un apunte: las calderas de gas tienen – habitualmente una potencia mínima de 20 kW, aprox. el triple de la demanda de un piso de estándar.) ¿Calculamos?

opciones

pre-cálculo

rápido, gratuito y poco preciso: para tener una idea aproximada

+ info

cálculo simple

mucho más preciso que el pre-cálculo, coste reducido retornable

+ info

certifi-cado

muy elaborado, el cálculo más preciso, coste algo más elevado, retornable

+ info

pre-cálculo

El pre-cálculo es una estimación básica para obtener una primera idea sobre la dimensión y la potencia de la instalación.

Se base en un valor medio de la aportación calorífica necesaria (en función del grado de aislamiento).

Rellena todos los campos del formulario I para obtener rápido y gratuitamente la potencia de calefacción y – si lo deseas – una valoración de nuestra calefacción radiante.

rápido, gratuito y poco preciso: para tener una idea inicial aproximada

cálculo simple

El cálculo simplificado es una manera más exacta de conocer la demanda ya que se basa en los valores detallados de aislamiento de cada elemento.

El coste de este servicio varia en función de la cantidad de espacios y de los datos ya disponibles. Retornamos ese importe (ver formulario) en el momento de la ejecución.

Rellena el formulario II y nos ponemos en contacto contigo.

Es un cálculo bastante preciso que sirve para dimensionar aislamiento e instalaciones, su coste se retorna en el momento de la ejecución de la instalación.

cálculos para

estos temas (y muchos más):

aislar en interiores

mejorar el confort térmico (y acústico) en paredes y techos

+ info

calor radiante

mucho más preciso que el pre-cálculo, coste reducido retornable

+ info

ventanas aislantes

carpintería exterior, alto aislamiento térmico-acústico

+ info

cálculo certificado

El cálculo certificado es el método más preciso que podemos emplear para adelantar las pérdidas de un escenario constructivo.

Sirve para conocer el comportamiento térmico del proyecto integral y por tanto dimensionar en detalle el aislamiento y las instalaciones.

Nuestros ingenieros especializados modelizarán cada estancia de tu espacio para calcular las demandas individuales – también de frío – para ti.

Rellena el formulario III y nos ponemos en contacto contigo.

Es el cálculo más preciso que sirve para dimensionar en detalle aislamiento e instalaciones. El coste se retorna en el momento de la ejecución de la instalación.