calculamos
tu confort

¿qué es la carga o
demanda térmica?

¿Qué cantidad de calor necesito para mi confort?
¿Qué potencia tendrá mi caldera o aerotermia?
¿Cuál es la superficie de mi sistema radiante?

La respuesta está en conocer la demanda térmica, la cantidad de energía que intercambia una casa con su exterior y que se necesita reponer mediante una instalación con la carga o potencia adecuada

La demanda térmica es la cantidad de energía que intercambia una casa con su exterior y que pide reponer el usuario para su confort térmico. Es un dato básico para conocer el tamaño de una instalación y su equipo de generación (aerotermia, caldera etc.). 

La carga térmica equivale a la potencia de un equipo de generación que aporta la energía necesaria para cubrir esa demanda máxima.

Por tanto, la carga térmica será igual o superior a la demanda; ambos se cuantifican en kilovatios kW en la suma o en vatios por metro cuadrado W/m2 en relación a la superficie útil de una vivienda.

Por ejemplo: una vivienda de 100m2 y una demanda relativa de calefacción de 40 W/m2 tendrá una demanda absoluta de 4 kW, por tanto necesitará un equipo de al menos 4 kW.

estimación o cálculo?

Para mantener el confort, debemos compensar la energía que se escapa en invierno (o se cuela en verano) por la envolvente de la casa, no interesa sobredimensionar ni equipos ni instalaciones por motivos económicos y ecológicos.

Conocer el valor de la demanda es la base para tomar decisiones. Para ello hay diferentes opciones de estimación y cálculo, las aproximadas para la toma de decisiones iniciales.

Luego, un cálculo según normativa europea aporta el criterio técnico específico para decidir en detalle sobre las medidas idóneas, pasivas y activas, para cubrir la demanda: ¿cómo y dónde aislar, calentar y refrigerar? 

Disponer de datos fiables nos permite climatizar un espacio con la máxima garantía de éxito y eficacia en el empleo de los recursos.

La potencia en kW de una instalación o de un equipo de generación debe cubrir las necesidades de calefacción de una casa en las condiciones más desfavorables, su demanda máxima que se presenta en algún momento del año.

No debe confundirse con la necesidad o demanda anual de calefacción o refrigeración que indica cuánta energía requiere un espacio para mantener una determinada temperatura interior durante todo un año. La necesidad anual depende del clima variable de todo el año; se mide en kilovatios hora por metro cuadrado y año (kWh/m² x año).

La diferencia entre carga de calefacción y demanda de calefacción es similar a la diferencia entre la potencia de un vehículo (sus caballos) y su ​​consumo de combustible. El número de caballos o kW de potencia de un coche indica la fuerza y el rendimiento máximo; los litros de combustible o los kilovatios del cargador eléctrico en cambio indican el consumo de combustible a lo largo de un periodo.

Consulta también las respuestas a las

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opción básica de estimación

PRE-CÁLCULO

Para empezar, ¿quieres tener una idea aproximada de la demanda de calor?

pre-cálculo >

cálculo simple

El cálculo simplificado es una manera más exacta de conocer la demanda ya que se basa en los valores detallados de resistencia térmica de cada elemento (método envolvente, basado en la EN 12871).

El coste de este servicio varia en función de la cantidad de espacios y de los datos ya disponibles y es retornable.

Es un cálculo bastante preciso que sirve para dimensionar aislamiento e instalaciones, su coste se retorna en el momento de la ejecución de la instalación.

pre-cálculo

El pre-cálculo es una estimación básica para obtener una primera idea sobre la potencia de la instalación. Se basa en en las medidas aproximadas del espacio y un valor medio de la demanda de calefacción (en función del grado de aislamiento).

¡Rellena los campos del formulario I para obtener rápido y gratuitamente la potencia de calefacción y – si lo deseas – una valoración de nuestra calefacción radiante.

rápido, gratuito y poco preciso: para tener una idea inicial aproximada

reparto de costes, con estimación

estimación vs. cálculo

Al iniciar un proyecto es habitual buscar orientación con un una estimación (o precálculo – un cálculo con valores poco precisos) para tener una idea aproximada del alcance del proyecto, desde el punto de vista de la normativa o de la realidad del propio proyecto.

Luego, sin duda, interesa verificar la demanda estimada con un cálculo. Cuanto más rigoroso sea el cálculo, más acertada será nuestra decisión sobre materiales, la potencia del equipo de climatización o del sistema radiante.

reparto de costes, con cálculo

analizar > calcular > decidir

estimación CTE

FAQ cálculo

Aquí contestamos las preguntas más frecuentes sobre el tema de los cálculos y su conceptos. Ampliamos constantemente esta sección; si falta alguna respuesta, no dudes en contactarnos!

En el pasado alguna vez nos hemos saltado este paso confiando en el «ojímetro» como única herramienta para cuantificar: se decidía a ojo la dimensión de la instalación, en parte justificable porque todos los edificios estaban igual de mal aislados.

Como hoy en día el aislamiento térmico varia de casa en casa, vale la pena dedicar un momento al cálculo de la carga térmica para ajustar la instalación a lo necesario y no malgastar recursos durante toda la vida útil de la instalación.

La transmitáncia térmica (valor U) es la cantidad de energía que atraviesa un elemento constructivo cuando existe una diferencia de temperaturas entre ambas caras; se expresa en W/m2K y su valor es bajo si el elemento presenta un buen aislamiento.

Las medidas pasivas de climatización usan las caracteristícas físicas de los materiales, su inercia y resistencia térmica sobretodo. Procuran aprovechar bien la energía existente, eligiendo los materiales adecuados para construir y aislar.

Desde nuestro punto de vista, son la base imprescindible para luego aplicar medidas activas – calefacción o refrigeración

Cuanto antes tengamos datos precisos sobre las pérdidas (o ganancias en verano) no deseadas de calor, antes podemos precisar las medidas.

Es cierto que un cálculo detallado tiene un coste que nos gustaría evitar en un principio; por eso podemos empezar con una estimación (o «pre-cálculo») y acotar posibles costes.

Pero, para afinar medidas pasivas y activas de mejora hay que tener una base seria.

Para dimensionar una calefacción doméstica podemos decir que los tres valores son iguales. En proyectos más grandes o de refrigeración hay que diferenciar.

La demanda está definida por el nivel de confort térmico que buscamos, lo que nos «pide el cuerpo» en términos de bienestar y salud. Se expresa en W o para demandas absolutas o en W/m2 si hablamos de demandas relativas a una superficie.

Si es positiva – de calefacción – será equivalente a la carga térmica porque frente a la calefacción, las demás fuentes de calor serán insignificantes en la mayoría de los casos.

La demanda negativa – de refrigeración – sí debe considerar siempre el impacto solar y las fuentes internas de uso.

Todo lo que emite calor dentro de un espacio – ya sea vivienda, oficina, restaurante etc. – contribuye a esta carga térmica interior.

Las personas (en función de su actividad física), los electrodomésticos, la iluminación y otras fuentes aportan calor y – naturalmente la calefacción.

Puede haber una aportación exterior solar a tener en cuenta y otra negativa en verano si disponemos de un sistema de refrigeración.

La potencia – igual que la carga y la demanda se expresa en W o kW y define la «fuerza» de la maquinaria que se  instalará para cubrir la demanda de calor o frío calculada. (Un apunte: las calderas de gas tienen – habitualmente una potencia mínima de 20 kW, aprox. el triple de la demanda de un piso de estándar.) ¿Calculamos?