suelo radiante y aerotermia - las alternativas
Ahora se habla mucho de la aerotermia y de los tipos de calefacción de baja temperatura. Su variante más conocida actualmente es el suelo radiante. Aquí explicamos su funcionamiento, sus virtudes y posibles desventajas, en combinación con la aerotermia, pero también con otras fuentes renovables de energía.
¿Qué es el Suelo Radiante y cómo funciona?
El suelo radiante transmite su energía a través de la radiación: como del sol, de una estufa de obra o de la piedra caliente de una chimenea, el calor llega por onda larga. El alto grado de confort y ahorro energético se produce por no calentar y resecar el aire si no directamente el cuerpo humano, pero a temperaturas suaves y con superficies grandes. Una tubería o una malla de resistencia intercambian su energía con la masa densa del suelo y luego con el espacio a climatizar.
¿El suelo radiante funciona igual que la pared radiante y el techo radiante?
El funcionamiento básico es idéntico. Sin embargo, el suelo y el techo son superficies horizontales con una convección residual, mientras la pared trabaja en vertical y no la genera. También hay diferencias en la eficiencia de la transmisión del calor por los materiales que cubren la tubería.
¿Cómo funciona el suelo radiante?
El suelo radiante hidráulico recibe la energía proveniente de cualquier fuente de calor (o frío): una caldera de gas, de pellets, de una aerotermia o instalación solar.
En el caso de una instalación hidráulica, un circuito de agua templada eleva o rebaja la temperatura, mientras con el sistema eléctrico solo puede calentar el suelo.
La energía se transmite al cuerpo humano por radiación y el contacto puntual (nuestros pies), un punto diferencial que no siempre es una ventaja.
¿Hay una diferencia entre el suelo y la pared radiante?
La principal diferencia con la pared y el techo radiante es que la calefacción por suelo radiante genera convección residual al calentarse un capa horizontal de aire.
La convección del techo radiante solo existe en modo frío y se puede aprovechar cuando el aire fresco baja del techo.
En la pared radiante no hay convección apreciable; todo el calor se transmite por radiación y se evita cualquier circulación de aire.
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¿Porqué va bien la aerotermia con el suelo radiante?
¿Sabías que la alta temperatura reseca el aire y hace circular el polvo?
La gran ventaja de las superficies radiantes – además del confort – es su bajo gasto energético a lo largo de las décadas. La razón es simple: En los circuitos de calefacción convencional se calienta el agua hasta los 80ºC para poder repartir calor suficiente desde una superficie pequeña. En cambio, las superficies radiantes son amplias y funcionan a bajas temperaturas de 30-45ºC con lo que el agua circulante se tiene que calentarse poco.
La aerotermia – o bomba aire-agua – incorpora la energía del medio ambiente al agua del circuito y eleva su temperatura con un gasto energético y monetario muy bajo. La aerotermia aire-aire también lo hace pero la transmisión del calor no es radiante si no otra vez por convección.
¿Cuál es la principal ventaja y el mayor inconveniente del suelo radiante?
Entre las ventajas destacan el confort – térmico y visual – y el ahorro a largo plazo. Las principales desventajas son la inversión inicial y las limitaciones de temperatura por lo que en modo frío no se aconseja.
¿Sabías que el suelo radiante tiene inercia térmica?
¿Cuales son las alternativas al suelo radiante con aerotermia?
Existen múltiples alternativas igual de ventajosas o más, tanto en la generación del calor como en su reparto.
Alternativas en la generación del calor (o frío)
Los sistemas de generación solar – térmica o fotovoltaica – son igualmente sostenibles y de bajo coste a largo plazo. Los paneles térmicos suelen combinarse con depósitos de inercia para almacenar los aportes térmicos a veces muy altos. Los paneles fotovoltaicos pueden alimentar a una aerotermia, verter su energía a un depósito de inercia o calentar directamente la superficie mediante una malla eléctrica.
Alternativas en el reparto del calor – radiante
Como hemos explicado en detalle en la entrada de pared radiante, ésta es más eficaz que el suelo por sus materiales y la orientación vertical. También para el funcionamiento en frío es más indicada que el suelo, al igual que el techo radiante.
Alternativas por materiales
Para el suelo existen muchas soluciones, más o menos pesadas, desmontables y sostenibles. Mientras las opciones ligeras tienen un tiempo de respuesta menor y son idóneas para reformas en forjados antiguos, los sistemas de peso pueden aportar inercia a las edificaciones ligeras.
¿Sabías que la pared radiante con arcilla combina inercia térmica con eficacia y rapidez en la respuesta, tanto en calor como en frío?
Alternativas en el reparto del calor – no radiante
Con una bomba aire-aire se da la temperatura adecuada al chorro de aire que se impulsa por conductos, habitualmente en el techo o calentadores de pie que recuerdan los antiguos convectores en las paredes.
Mientras la generación es más sostenible y económica a largo plazo que en los sistemas antiguos, el hecho de volver a la transmisión por convección resta confort y ahorro. Puede ser interesante en viviendas de muy baja demanda energética y ventilación forzada con recuperación de calor. para conservar la energía y la salubridad.
¿Quieres conocer el funcionamiento y las ventajas del sistema hermano en pared?
Resumiendo, el suelo radiante con aerotermia es...
… un sistema de calefacción que reparte las temperaturas suave de una bomba aire-agua. Ofrece numerosas ventajas en cuanto a su confort y bajo gasto a largo plazo aunque requiere de una inversión inicial considerable.
Sus alternativas son...
… múltiples, por como se genera el calor y como se transmite.
Existen alternativas como la pared radiante que pueden ser más eficientes y económicas cuando se estudia bien su aplicación.
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