pared radiante refrescante

pleno confort también en verano

confort y salud en verano

Generalmente, la época fría del año nos preocupa más en términos de confort en casa. Sin embargo, los veranos cada vez más largos y calurosos nos traen los chorros extremadamente fríos del aire acondicionado y sus consecuencias para la salud y pueden resultar muy molestos.

frescor saludable

En cambio, sí apetece entrar en un espacio naturalmente fresco en un día de pleno sol, ya sea un bosque tupido, una iglesia o una bodega. Nos libran del calor excesivo de forma suave desde la pared, del suelo o del techo que conservan las temperaturas moderadas de los meses anteriores.

En la naturaleza el sol es nuestra calefacción radiante, pero en verano las grandes masas térmicas de las piedras o del suelo conservan la frescor del invierno y nos lo comparten. De esta manera son suelos, techos o paredes radiantes refrescantes naturales. 

Esta sensación de frescor suave puede conseguirse también en casa. Las mejores medidas para el confort y la salud en la época fría del año mantienen sus ventajas en la época de calor al reproducir unas condiciones similares a las del espacio natural.

pared radianteAl evitar altos contrastes de temperatura y humedad en nuestro espacio vital, disfrutamos de espacios confortables y saludables a lo largo del año. Con las soluciones adecuadas - medidas pasivas y activas - reducimos pérdidas de calor en invierno y también nos protegemos del sobre-calentamiento en verano. Si instalamos un sistema radiante con aerotermia,  podemos refrescar con las mismas superficies en pared o techo que nos sirven de calefacción en invierno.

Desde las medidas pasivas como el aislamiento térmico y el aprovechamiento de la masa térmica hasta la climatización activa con la pared radiante – ¡las soluciones idóneas para el invierno también son eficaces en verano!

pared radiante

beneficios siempre

Con materiales naturales y soluciones eco-efectivas se protegen el bienestar, la economía y la salud en nuestro entorno y – en última instancia – en el hábitat de todos.

  • hacer un buen análisis, lo improvisado puede salir caro
  • valorar soluciones bioclimáticas
  • instalar el aislamiento adecuado en los lugares más eficaces
  • emplear materiales eco efectivos, para el pleno confort higrotérmico
  • construir espacios saludables, sin corrientes ni humedades ni COVs
  • integrar calor y frío radiante por pared o suelo, si es preciso
  • asesorar sobre las alternativas para la generación de calor y frío como la aerotermia

contra el calor

Una exitosa mejora energética con protección contra el calor estival incluye:

  • el correcto análisis del espacio y sus usos
  • el equilibrio entre medidas pasivas y activas y
  • ponderar sus efectos a corto y largo plazo

medidas pasivas y activas

algunas medidas pasivas contra el calor son:

  • el aislamiento de suelos, paredes, ventanas, puertas y techos
  • el control de las ganancias solares
  • el fomento de la ventilación natural
  • conseguir la estanqueidad de la envolvente
  • mejorar su permisividad al vapor de agua

las medidas activas contra el calor pueden ser:

  • la integración de frio radiante, preferiblemente  por pared o techo
  • incluir equipos eficaces y eficientes para la generación de frío
  • usar la ventilación forzada con o sin recuperación de calor o deshumificación

¿Quieres ver como funciona la pared radiante, para calor y también en frío?

suelo, pared o techo activo refrescante

Al aplicar medidas pasivas para reforzar el aislamiento contra el calor y la ventilación natural habremos conseguido bajar la demanda de frío. La carga restante tiene que cubrirse con un sistema activo de refrigeración.

Nosotros recomendamos un sistema radiante ya que ofrece las mismas cualidades de confort higrotérmico en modo frío como en modo calor.

¿el suelo refrescante funciona?

El suelo radiante es el sistema más conocido y extendido por ahora. Funciona físicamente igual en modo calor y en modo frío, solo se invierte el sentido del traspaso energético. 

Sin embargo conviene recordar que el suelo radiante es un elemento horizontal donde se produce – además de la transmisión calorífica por radiación – una convección residual en modo calor. En modo frío no se da: se acumula el aire fresco en el suelo.

Por este hecho, para refrescar son más eficaces la pared radiante y sobre todo el techo radiante donde la convección refuerza la refrigeración: el aire fresco baja del techo.

¿condensación en suelo frío?

Todos los sistemas radiantes son seguros, también en modo frío, si funcionan con el control adecuado. Pero existe un reto en verano: la combinación entre temperaturas y humedades relativas altas que – sin control – pueden llevar a condensaciones.

Lamentablemente, en un suelo húmedo por condensación, existe el riesgo de resbalamiento

suelo mojado por condensación

Punto de rocío o de condensación
Una humedad del 65% de un aire interior a 24ºC condensaría a 17ºC, pero si entra una humedad del 65% del exterior a 32ºC, su humedad condensa ya en superficies de 25ºC o menos. Es evidente que hay que asegurar que la humedad y las temperaturas interiores no sea altas para evitar condensación. 

Por suerte existen opciones 100% seguras que eliminan los riesgos asociados en el caso de un fallo técnico o humano en el control.

En nuestro sistema refrescante en techo o pared, una hipotética condensación puntual no tendría consecuencia alguna, ni siquiera se llegaría a notar. La arcilla del revoco se quedaría con la humedad y la soltaría más tarde.

Además, sin contacto directo con paredes y techos nunca puede haber resbalamiento.

pared y techo: seguros

La pared y el techo radiante refrigerante en un ambiente con la humedad adecuada son eficaces y completamente seguros, ya sea en climas secos o en zonas costeras. Las condiciones de funcionamiento dependen del tiempo, pero más todavía de la correcta ventilación y de la humedad generada en el interior. Hoy en día todo es perfectamente medible y controlable. 

son confortables y saludables

Al realizarse el intercambio energético por radiación, también la refrigeración por pared o techo radiante funciona sin corrientes de aire y sin resecarlo, con una frescor suave y percibida como natural, como si se tratara de un muro interior de una bodega, de una iglesia o de un paso rocosa de un bosque sombrío.

La ausencia de altos contrastes de temperaturas y humedades relativas fomenta una buena salud del usuario, a corto y largo término.

¿Quieres mejorar tu verano en casa?

pared radiante:
la más universal

Antes vimos que la refrigeración por suelo radiante no es muy eficaz y encierra ciertos riesgos. Por otra parte, el techo radiante no es el más indicado para calefactar espacios de poca altura. Pues bien, el término medio, el sistema que da los mejores resultados a lo largo del año es la pared radiante.

ventajas de la pared refrescante

La pared fresca ofrece más superficie de intercambio de temperatura al cuerpo humano erguido que cede parte de su calor a la pared y se refresca de esta manera con más eficacia.

Con el revoco de arcilla se consigue una nivelación de humedades puntuales y un filtro de seguridad adicional para eventuales condensaciones.

límites de la pared refrescante

Al impulsar agua a una temperatura no muy fría – pongamos a 18ºC – el efecto es mediano. El salto térmico en modo frío y con ello la eficacia está entorno a la mitad respecto al modo calor. Por eso – si la carga en modo frío fuera de la misma magnitud que la de calor para invierno, se necesitaría una mayor superficie en frío, alrededor del doble.

Las instalaciones radiantes en frío, por tener un salto térmico menor - una diferencia de solo 6-8º entre la temperatura del circuito radiante y la temperatura ambiental deseada - muchas veces requieren más superficie para cubrir la demanda en frío que en calor.

Si la HR del aire es controlada y limitada al 50%, el punto de rocío de 14ºC es más difícil de alcanzar, por tanto se puede bajar la temperatura de impulsión y así aumentar el salto térmico y la eficacia del sistema radiante.

La combinación confortable entre una humedad adecuada – entre el 50-60% HR – y una temperatura del aire de 22-24ºC no solo es saludable a priori, también garantiza un buen rendimiento del sistema radiante en verano.

Pero, no siempre es fácil conseguirlo: En un apartamento costeño de última planta, mal aislado y orientado a oeste, la alta demanda de frío y una HR alta de mar no acompañan. Llegaríamos a los límites de superficies disponibles en pared o incluso en techo para cubrir esa demanda.

Entonces, ¿Cómo se consigue?

pared radiante

Hay instaladores que recelan de los suelos radiantes refrescantes porque excluir eventuales condensaciones es una responsabilidad compartida con el usuario. Éste debe ventilar bien y controlar la humedad. La pared radiante ofrece una capa adicional de seguridad.

la frescor radiante perfecta

La refrigeración más confortable pasa por una superficie radiante acorde a la demanda de frío pero sobre todo por el control adecuado de la humedad del aire interior. Para lo último hay diferentes opciones:

  • ventilación natural eficaz, solo a bajas temperaturas exteriores
  • la ventilación mecánica controlada VMC con recuperación de calor y deshumidificación natural
  • equipos de VMC con deshumidificación activa o equipos específicos para ello

El control eficaz y seguro, tanto de la humedad del aire y de su temperatura como de la temperatura del agua del sistema radiante, hoy en día es viable con domótica pero no siempre de fácil acceso para una vivienda unifamiliar. Por eso, en ocasiones conviene valorar una segunda opción:

la solución híbrida ventajosa

Una solución alternativa eficaz es la combinación de pared radiante con el aire acondicionado. ¿Sueno a traición? Un poco, sí, pero viéndolo en detalle, tiene importantes ventaja frente al sistema exclusivamente radiante. Ante todo, es más económico por triple partida:

  1. Se dimensiona la pared radiante solo para calefacción y no la mayor superficie por el menor salto térmico
  2. El AA.CC. solo se dimensiona para los picos de calor y la deshumidificación y no será caro.
  3. Un sistema sofisticado de control domótico no es necesario.

Se cubre la demanda general de frío con la pared radiante y la restante con el AA.CC. pero solo en los picos (mediodía y tarde). El resto del día y de la noche se disfruta el pleno confort radiante refrescante.

La solución alternativa al control por domótica es el control compartido: se fija la temperatura mínima del sistema radiante para evitar condensaciones en las condiciones nominales, por ejemplo 24ºC/ 55% HR. El usuario controla visualmente estas condiciones y enciende el AA.CC. cuando se necesita.

Requiere una cierta dedicación, pero ventilar manualmente también y de esta manera crece la consciencia. En Clicons lo hacemos en oficina desde hace tiempo y nos funciona perfectamente.

pared radiante
medir la HR con la temperatura (y el CO2?) siempre es recomendable, para tener buenas costumbres de ventilación,
puede echar un vistazo a nuestra entrada de HUMEDADES

ahorro energético en verano

  • importante reducción del calor solar con los aislantes naturales por su acumulación y tránsito hacía el exterior
  • la frescor se guarda en la envolvente: paredes, suelos o techos
  • con una menor temperatura superficial de la envolvente, el aire se tiene que enfriar menos, con 25…26ºC en el termostato se puede tener pleno confort
  • la refrigeración radiante funciona a una temperatura suave

resumen: medidas contra el calor

aislamiento térmico natural con materiales con alto valor de calor específico (fibra de madera, corcho, celulosa, lana de oveja)

ventanas aislantes, reflectantes y estancas
Son decisivas para el aislamiento térmico y acústico, la reducción de entrada de radiación solar térmica y el eficaz control de la ventilación.

aerotérmia: calor + frescor
Para generar calor y frío con fuentes renovables está la aerotermia: con la misma máquina climatizamos con temperaturas suaves y gastos reducidos. Funcionan de maravilla con paredes y techos radiantes

fotovoltaica
Si además alimentamos la aerotérmia con energía eléctrica verde – producida con un instalación solar por ejemplo – a la larga el impacto medioambiental y a nuestro bolsillo será mínimo.

la inversión rentable

Reducir la carga de frío, generar la restante con energías renovables y distribuirla de forma saludable no solo es un acto de responsabilidad medioambiental, también es muy rentable a unos años vista. Una buena estrategia asegura una inversión exitosa. ¿Quieres desarrollar la tuya?