el precio único
Una de las primeras preguntas que nos llegan – ya que faltan aún referencias en algunas partes de la península – es sobre el coste de la instalación, ya sea de la pared radiante, del aislamiento, del techo radiante…
¿Cuánto me va costar?
La respuesta rápida es: ‘Una instalación radiante cuesta igual que un vehículo.’
¿Poco preciso, verdad? Sí, pero es cierto que una respuesta válida necesita una pregunta precisa. Antes del cuánto está el qué: nos interesa un coche grande (=calor para una casa unifamiliar) o nos basta con una bici eléctrica? ¿Será con extras, con un acabado especial?
Para poner precio a un proyecto debemos definir su finalidad. Además, en la balanza no solo está el coste inicial; cuentan también los consumos de las próximas décadas y el coste medioambiental, !que se nos olvida!
costes hoy y mañana
Podemos limitar todos los costes y los gastos a lo realmente necesario con un correcto análisis inicial. Prevenimos así el derroche y – usando el símil de antes – no gastamos en un SUV para trayectos urbanos donde nos vale un pequeño utilitario o una buena bici.
Siguiendo unos sencillos pasos – llegamos rápidamente a una valoración que nos permita hacer previsiones.
el precio depende de:
La demanda o carga térmica es la energía que debe aportar el sistema radiante para el pleno confort. Es igual al valor de la potencia del equipo generador que provee la energía que reparten las paredes radiantes.
Interesa la demanda total [W] o la demanda relativa a la superficie útil habitable [W/m2].
Depende de la zona climática, de la volumetría y del aislamiento del espacio a climatizar.
calcular la demanda >
La temperatura del agua que se impulsa a la pared en modo calefacción estará habitualmente en 35...40ºC (p.e. aerotermia) y hasta 45ºC (sistemas de combustión: gas, pellets). A mayor temperatura se emite más energía (W/m2).
La superficie radiante es la suma de m2 en pared con instalación de tubería y revoco radiante, para calefacción o refrigeración (superficie activa).
Se le añade un parte de pared pasiva - la superficie residual no radiante - habitualmente las zonas altas o esquineras que no se quieren o pueden cubrir con tubería (instalación radiante activa). Tiene el mismo grosor y acabado que la pared radiante, no se distingue al final de la instalación.
El panel radiante es un elemento de pared radiante prefabricado que forma la capa técnica del sistema: 25 mm. Es la manera más sencilla y rápida de montar paredes radiantes y también techos radiantes.
Nuestros sistemas trabajan con la arcilla como material principal. Sus prestaciones técnicas son excelentes, como el reparto del calor y la capacidad de regular la humedad.
Además, ofrece un acabado elegante, natural y cálido.
más info sobre revocos de arcilla >
Alternativamente se puede aplicar una segunda capa de cal (no previsto en este formulario).
Una instalación que se define en el proceso de proyectar de una obra nueva de una sola planta y que contará con buen acceso será más económica en la ejecución que una reforma en un quinto sin ascensor. Sin embargo, siempre buscamos la manera de ajustar la propuesta a las condiciones individuales.
El precio correcto
La envergadura de una instalación radiante – de una pared radiante y también de un suelo o techo radiante – depende de estos factores:
- la demanda (o carga) térmica – varia según la zona climática, el aislamiento de la casa, el uso del espacio y las preferencias personales
- la cantidad de energía que transmite el sistema radiante – varia según el sistema radiante (hidráulico o eléctrico), su temperatura de trabajo y sus materiales
- las superficies – las radiantes varían según los dos puntos anteriores y las pasivas según la forma de las paredes
- las condiciones de la obra – varían según su ubicación, el tamaño, la mano de obra etc.)
¿Suena complicado? No, será fácil si vamos
Paso por paso
Estos pasos nos permiten obtener el mejor resultado con la máxima celeridad y eficacia: ilusión > información > cálculo > diseño > ejecución.
¿Empezamos ya?
Claro, ¡estimando! Después de tener toda la información básica, el primer paso es casi siempre la estimación o el pre-cálculo de la demanda de calor. Al conocer – aunque sea aproximada – la potencia de la caldera o aerotermia y la energía que tiene que emitir la instalación radiante, podemos acotar la superficie radiante y con ello el coste del sistema.
Es una base sólida para valorar la viabilidad, valorar posibles refuerzos en aislamiento etc. Si encajan los números iniciales, se van afinando hasta llegar al escenario óptimo.
El precio ultra-rápido
Si, podemos ofertar en 24-48h el material de la lista del cliente. Son algunos días cuando la lista no está hecha, para llegar al precio correcto, al precio único.
¿Nos saltamos algún paso? Podría ser, pero, si lo barato puede salir caro, un atajo también. Pensamos que no tiene sentido sobredimensionar una instalación para generar sobrecostes en todos los aspectos ni invertir sin tener la certeza de cumplir plenamente con su función.
¿Quieres hacer una estimar el coste de tu pared radiante?
Comparación de precios
Sin haber calculado nada aún, podemos afirmar que el coste inicial de una instalación radiante es mayor que de unos calefactores convencionales, mientras el gasto energético durante su vida útil será menor.
Para espacios bien aislados, el coste inicial de una pared radiante es menor que de un suelo radiante ya que este último siempre cubre la totalidad de la superficie mientras un sistema en pared solo usa la estrictamente necesaria.
Tu precio personalizado
Aquí podrás hacer una estimación de la superficie en pared:
Luego sabrás el rango de costes del material necesario para cubrir esta superficie. ¿Empezamos?
¿Necesitas una oferta profesional para un material ya definido?